El descubridor de la iridología fue el doctor húngaro Ignatz von Peczely. Cuando tenía diez años, jugando con un búho, le fracturó una pata y observó la inmediata aparición de una raya oscura en la porción inferior del iris del pájaro. Posteriormente encontró que esta área oscurecida correspondía a la localización de la pata fracturada. Con el paso del tiempo este hecho quedó grabado en su memoria, y posteriormente, trabajando ya como doctor en el hospital escuela de Budapest, en las salas de cirugía tuvo la oportunidad de poder observar los ojos de los pacientes accidentados antes y después de la operación. De esta manera le fue posible construir el primer diagrama del iris. Valiéndonos de una lente de aumento apropiada y de un punto de luz pequeño y concentrado, podremos apreciar en el iris lo siguiente:

La constitución y el estado del conjunto del organismo.

  • Sus zonas más alteradas.
  • Grados de alteración de cada órgano.
  • Posibilidad de alteraciones presentes y futuras.
  • Camino a seguir para su normalización.

De cómo se observa esto expondremos unas nociones elementales.

El sistema nervioso es el responsable de la normalidad funcional de cada órgano y a través de él se relaciona cada parte de nuestro cuerpo. Cualquier anormalidad conlleva una alteración en el sistema nervioso que, a través de su sistema central, es reflejado en todo el organismo.

El iris de nuestros ojos, así como las orejas, las manos, los pies, la mucosa nasal, nuestro rostro, etc., y cada una de nuestras células en particular, recogen estas alteraciones, pudiéndose apreciar con una correcta interpretación de dichos signos el lugar de alteración y su intensidad.

En el iris concretamente, estas alteraciones aparecen modificando sus “estromas”, que son finísimas terminaciones nerviosas dispuestas a modo de radios de una rueda, siendo el eje de esta “rueda” la pupila. Estos “estromas”, en conexión directa con el cerebro, acusan las alteraciones cambiando su aspecto y su coloración original.

Es el estudio, en profundidad, del estado y zonas del iris el que nos proporcionará la forma apropiada para tratar a través de las múltiples terapias de que disponemos.